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Kawasaki ZX-10R 2016: Un lienzo en blanco

Kawasaki ZX-10R 2016: Un lienzo en blanco

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Es la deportiva actual que propone un punto de partida diferente a las demás, para dejar a su futuro comprador la libertad de prepararla en la dirección más racing y adentrarse en el mundo de las carreras o mantenerla de serie para un disfrute más habitual y continuado.

Han sido ya algunas experiencias excitantes las que he vivido con distintas versiones ilustres, evolucionadas para las carreras, sobre ediciones anteriores de la ZX10R 2016. Por ejemplo, la de Antonio Alarcos, campeona de privados en el CEV de 2014, preparada por un técnico de la categoría de Toni Alfonsea o la de Santi Barragán, subcampeona del Europa 2013 con el equipo Palmeto y una mano mágica como la de George Vukmanovich.

Kawasaki ZX10 cheste dos

Ahora aparecía esta versión 2016 con un preciado reclamo rosa metálico en su tren delantero. La horquilla presurizada de Showa, toda una primicia en una moto de serie que lleva con una profunda revisión de su motor, su electrónica y desde luego de su geometría, directamente importadas del equipo Provec Racing, campeón del Mundial de Super Bikes, como bien sabe nuestro lector, con el sobrio Johnny Rea, secundado por Tom Sykes y su inefable pilotaje.

Kawasaki ZX10 tres c

Pero dejemos ya el capítulo de preámbulos y pasemos a analizar minuciosamente esta Ninja superdeportiva, puesto que hay mucha tela que cortar, como iremos viendo a lo largo de este reportaje. Empecemos por las impresiones y las sensaciones que nos reporta al sentarnos sobre ella y acoplarnos, todavía con el motor parado.

Kawasaki ZX10 portada pit

Posición sobre la Kawasaki ZX10R 2016

Lo primero, antes incluso de que la ZX10 R 2016 sea una de tus motos, y desde luego antes de subirte a ella, debes de ponerte un casco deportivo. Deportivo en el sentido de que su ventana tenga suficiente abertura por arriba, para facilitarnos la visión al ir tan tumbados sobre los semimanillares. También debe de ofrecer un amplio campo lateral para las tremendas inclinadas que permite esta bestia sobre el asfalto de la pista.

Puntos que analizamos sobre la moto:

Las estriberas se sit√ļan en un punto elevad√≠simo, como es l√≥gico, pero adelantadas como un par de cent√≠metros m√°s de lo que tal vez esper√°bamos. Por otro lado, la forma del dep√≥sito, muy amplia delante, permite que nuestras rodillas -incluso con interior de unas piernas tan largas como las de un servidor (1,91 m)- se apoyen atr√°s, en su ergonom√≠a m√°s estrecha, facilit√°ndonos el recurso de agarrarnos fuertemente en las frenadas m√°s vertiginosas, incluso con las motos de serie y sin pegar a√ļn los stop and grip. Tal y como marcan las tendencias de hace una d√©cada, los semimanillares quedan tan abiertos como si fueran uno s√≥lo, plano y corto, montado bajo la tija superior. As√≠ pues, sobre la ZX-10 R 2016 nos queda el tronco bastante adelantado, en una posici√≥n de ataque que, como veremos m√°s adelante, facilita ese giro radical al entrar en curva que comporta su nueva geometr√≠a.

Kawasaki ZX10 desde arriba

Por √ļltimo, el detalle como el protector adhesivo sobre la chepa del dep√≥sito, que ahorra al futuro propietario, los primeros ara√Īazos, casi inevitables, con hebillas y cremalleras, nos da una idea de la carga que haremos con el cuerpo sobre el tren delantero.

Pero pasemos a la acción y veamos cómo se comporta en distintos escenarios, empezando por algunos para los que no ha sido específicamente concebida, aunque no deja de tratarse de una moto matriculada.

Kawasaki ZX10 cuenta revoluciones

En Ciudad con la ZX-10R 2016

Lo primero con lo que nos encontraremos al moverla dentro del garaje es que su radio de giro deja un recortado margen de maniobra, incluso teniendo en cuenta que hablamos de una deportiva; porque aparte de hacer tope enseguida con la dirección, antes de ello nos podremos haber pillado con facilidad los dedos contra el depósito, si es que no hemos previsto alguna contorsión con las manos.

Al salir en marcha primera vez a lo largo de calles y avenidas, te sentir√°s extra√Īo, puede que hasta te moleste el cuello y que te veas con los pies en volandas y las manos agarradas al eje delantero, sobre todo si estabas acostumbrado a conducir con un manillar plano; la segunda vez, probablemente, te sentir√°s parecido, pero al tercer d√≠a, las sensaciones ir√°n cambiando, y empezar√°s a sentirte m√°s natural despu√©s de una ma√Īana de curvas o, desde luego, de unas tandas en el circuito.

Kawasaki ZX10 Fronta

El Motor Kawasaki y su contraste

Ciertamente es as√≠, aunque se trata de un contraste al que tendremos que ir acostumbr√°ndonos. Esta kawasaki ZX-10 R funciona con especificaciones Euro 4 mientras que monta de serie unos colectores en titanio, ofreciendo adem√°s tres modos de conducci√≥n. En el marcado como modo L, la moto cambia su monstruoso car√°cter por completo, hasta parecer una Z 1000 -la prima hermana¬†naked de esta Ninja-¬†y llegar a hacer los tr√°nsitos por la ciudad, rebajando la alta tensi√≥n que implica conducir en modo Full por una v√≠a p√ļblica.

As√≠ es. Con un casco apropiado, de las caracter√≠sticas que hemos se√Īalado, y seleccionando ese modo ‚ÄúL‚ÄĚ para la entrega del motor, la bestia se hace m√°s llevadera y , sin llegar a perder ni un matiz de sus casta puramente deportiva, se conduce de una forma bastante m√°s d√≥cil. Y es que la variable electr√≥nica del motor se deja sentir de una forma notable desde el mismo momento en el que sueltas el embrague. De esta forma, la ZX-10 puede cumplir como un tr√°mite, y subrayo la palabra ‚Äútr√°mite‚ÄĚ, el traslado cotidiano a nuestro trabajo hasta llegar incluso a habituarnos a ese trayecto diario sin sufrir una dr√°stica carga de resignaci√≥n.

Kawasaki ZX10 autovia izda

Suspensiones de la Kawasaki ZX10 R

Horquilla Presurizada Showa

La principal virtud que nos ofrece esa mágica botella rosa y presurizada es que resulta más difícil que con la presión se creen burbujas en el aceite.

Por otro lado, la nueva horquilla monta los muelles abajo, logrando con ello que la presión de todo el recorrido es más uniforme.

Kawa zx10 Botella horquilla

Amortiguador

Se puede decir de él que es el equivalente directo a un TTX de Ohlins.

Antes de hacer la prueba de esta nueva ZX10, había escuchado a algunos quejarse de la dureza en general de las suspensiones. Lo que es por parte de un servidor, debe de ser franco con el lector y decirle que tanto la horquilla como el amortiguador, con sus 107 kilos, los ha sentido perfectos en pista, y como prueba de ello, no había más que ver el desgaste absolutamente uniforme de ambos neumáticos. Vaya la foto siguiente como adelanto de la prueba a fondo en pista:

Kawasaki ZX10 neum√°tico desgaste uniforme

La kawasaki ZX10R en la Autovía

A diferencia con el trayecto urbano para ir a trabajar, las traves√≠as por autov√≠a representan un verdadero trance, con su peaje correspondiente, y no me estoy refiriendo s√≥lo al monetario -si lo hubiera- sino al tedio, o al considerable riesgo de una buena multa en cualquier momento de distracci√≥n con el pu√Īo, basta con que, por ejemplo, nos pongamos a hacer mentalmente las cuentas dom√©sticas del mes para que se nos vaya la mano sin enterarnos. Y es que, si con cualquier moto, desde una custom hasta una GT, los motoristas huimos de este escenario, con una deportiva sin concesiones de 2016, hay que hacer un portentoso ejercicio de imaginaci√≥n para pensar, por ejemplo, que vamos con las √ļltimas gotas de la reserva en el dep√≥sito, y nos quedaremos tirados en plena autov√≠a, si aceleramos lo m√°s m√≠nimo.

Kawasaki ZX10 autovia izda

Desde luego, si agachas la cabeza, apoyas las punteras de las botas sobre las estriberas y cierras los codos contra el dep√≥sito, se te va a girar el pu√Īo sin que te des cuenta y vas a romper el l√≠mite de velocidad, pero no a 130, ni a 160, sino a bastante m√°s, porque en un abrir y cerrar de ojos se pondr√° por encima de los 200, sin enterarnos (comprobado en el circuito).

Conduciendo la ZX-10R en Mojado

Lo primero que se agradece es el cuentarrevoluciones luminoso, que, con la escasa visibilidad que siempre se sufre bajo la lluvia, nos permite conocer el régimen sin bajar la atención del frente, sólo de reojo.

Kawasaki-ZX10 en mojado detr√°s

Seleccionamos el modo ‚ÄúM‚ÄĚ de respuesta del motor y la entrega se dulcifica aun m√°s que en el ‚ÄúL‚ÄĚ, y nada que ver, desde luego, con el ‚ÄúF‚ÄĚ. Lo cierto es que se siente mucho el cambio de uno a otro. Sin embargo, al llegar a las 8 mil, que es precisamente cuando se enciende en rojo el cuantarrevoluciones, la kawasaki ZX10R lo da todo, con un empuj√≥n muy semejante, por no decir el mismo, que en el modo ‚ÄúF‚ÄĚ.

Nada más iniciar la marcha, la moto se siente con una solidez monolítica, con una pisada firme y a la vez muy sensible, que me transmitió, por ejemplo, el leve deslizamiento de ambas ruedas al paso por un escobazo de brea sobre el asfalto, una circunstancia que en la mayoría de las motos pasaría prácticamente inadvertida. En cuanto a la tracción y su control S-KTRC, Kawasaki siempre ha sido partidaria de permitir un mínimo deslizamiento -incluso ajustado en el nivel más restrictivo de los cinco que ofrece- para que el motorista perciba la moto y el agarre del neumático con toda la sensibilidad, y así lo puede comprobar al pasar con algo de inclinación sobre varias líneas de pintura en algunos cambios de carril de la carretera, o de la autovía.

Kawasaki-ZX10 en mojado delante

La pisada de la rueda delantera, que se siente en todo momento bien fijada sobre¬†asfalto, incluso en plena aceleraci√≥n, garantiza una frenada contundente, incluso con el suelo chorreando, contando adem√°s con el apoyo de un ABS gobernado por un software de √ļltima generaci√≥n.

En cuanto al agarre de los Bridgestone RS 10, no se les puede hacer ning√ļn reproche en estas condiciones, sobre todo despu√©s de transitar por una carretera que se mostraba como un aut√©ntico espejo.

Resumiendo:

De alguna manera, es f√°cil dejar volar la imaginaci√≥n para sentirnos Sykes o Rea, en tantas carreras como les hemos visto ya triunfar a los dos sobre la pista mojada, como aut√©nticos especialistas british de la conducci√≥n bajo la lluvia; aunque sepamos que esta ZX 10R de calle y la del Mundial de SBK est√°n separadas por¬†un abismo, y a pesar de que disten a√Īos luz en la capacidad de estos dos astros de las carreras con motos derivadas de la serie y el pilotaje, por ejemplo, de un servidor.

Kawasaki ZX10 Pasajero

La Carretera de Curvas con la Kawasaki Ninja ZX 10R 2016

Un escenario ideal, en un principio, pero que puede complic√°rsenos, no ya si dejamos las sensatez en casa, sino, en este caso, si no permanecemos atentos al ritmo endiablado que podemos llevar por una carretera de buen firme, s√≥lo con la punta del gas. Y es que la velocidad de paso por curva mientras vamos, como quien dice, fum√°ndonos un puro, es alt√≠sima. La pisada de la kawasaki ZX-10R por supuesto que es impecable, su aplomo como el de un pilar¬†y desde luego la precisi√≥n de su direcci√≥n es milim√©trica, como la de un misil teledirigido; sin embargo, la velocidad puede ser elevad√≠sima, mucho mayor que la de cualquier moto, y es que no dejamos de transitar por una carretera, por una v√≠a p√ļblica, con todas las eventualidades, algunas inimaginables que nos pueden salir al paso.

Kawasaki ZX10 cupula

Por tanto, hay que estar atentos, en este caso, no al pu√Īo del gas, sino al embaucador balanceo, curva tras curva, con el que nos tienta esta Ninja grande.

Ya tengo bien presente que, desde luego, no es la moto ideal para contemplar el paisaje, pero no nos ir√° mal dedicar una pizca, s√≥lo una pizca, de atenci√≥n a las im√°genes que ofrece¬†nuestro panorama y que van a pasar por nuestros costados; de esa manera, el ritmo bajar√° varios puntos hasta que tengamos tiempo de reaccionar ante la salida de un tractor, el cruce de un jabal√≠ o la aparici√≥n de una colosal bo√Īiga vacuna, con el tama√Īo de una mesa camilla…, eso, si no aparece la propia art√≠fice del producto.

Kawasaki ZX10 tren puerta cheste

En el Circuito con la Kawasaki Ninja ZX-10

Y llegamos a la salsa de este reportaje, la parte seguramente más esperada por el lector. Pero antes de pasar a analizar el comportamiento en el hábitat natural de la más potente de las Ninja, demos un somero repaso a las posibilidades electrónicas que nos brinda, para hacer un seting lo más ajustado posible a las características del trazado y sobre todo a nuestras aptitudes, jugando también, de este modo, a encarnar el papel de técnicos de nuestro particular equipo de competición.

Electrónica de la kawasaki ZX10 2016

Freno motor: 2 niveles

Acelerador electrónico ride by wire

KLCM: Control de salida 3 modos

Entrega de potencia: 3 modos.

ABS no regulable, a menos que se enchufe un kit de carreras y entonces se puede elegir anular.

Amortiguador de dirección electrónico, con la velocidad, las rpm y la marcha insertada.

Sensor de inclinación:

El IMU, que limita la potencia seg√ļn el √°ngulo para evitar la intervenci√≥n del control de tracci√≥n, anticip√°ndose a su actuaci√≥n.¬†Tambi√©n regula el ABS, haci√©ndolo m√°s intrusivo a medida que inclinamos m√°s la moto.

Kawasaki ZX10 entrada

Comportamiento de la ZX-10 2016

Pienso que la mejor manera de irlo descubriendo es hacerlo a medida que negociamos los diferentes tramos y virajes de la pista.

Para la ocasi√≥n, nos trasladamos a Levante, al circuito que lleva el nombre del piloto m√°s valiente que ha dado nuestro pa√≠s, junto con Santiago Herrero, desde luego. Un piloto que el destino tom√≥ como v√≠ctima para cebarse con √©l, tortur√°ndolo hasta el final, y llev√°ndoselo, para remate, sin dejarle ver funcionando el circuito que lleva su nombre apenas unas semanas antes de su inauguraci√≥n. Un piloto al que no se le ha reconocido el m√©rito lo suficiente, ni desde luego se ha venerado¬†su val√≠a como merece. Disc√ļlpeme el lector este arrebato, no de nostalgia, sino de pura dignidad por la devota admiraci√≥n que un servidor siente por uno de los pilotos m√°s grandes que hemos tenido: Ricardo Tormo. Este programa de radio¬†qued√≥ grabado para divulgar qui√©n fue realmente este magn√≠fico bicampe√≥n del Mundo.

Kawasaki ZX10 entrada dos

Curva 1: Jorge Martínez Aspar

Y bien. Pongámonos en situación, iniciando una vuelta lanzada y llegando a la primera curva con la velocidad punta de la recta en quinta, porque, para empezar, debemos subrayar que el desarrollo resulta larguísimo en pista y no da de sí como para meter la sexta, ni siquiera para llegar a exprimir la quinta.

Este primer viraje constituye un paso fundamentalmente de decisión, que exige un acto de fe para tirarnos con el gas abierto en segunda, o tercera, dependiendo del ritmo, y donde esta Ninja muestra una precisión de tiralíneas a la hora de apuntar al ápice con el tetracilíndrico empujando.

Curva 2: Doohan con la kawasaki ZX-10R

En la minirrecta siguiente, sentimos el motor aullar al máximo, de manera que nos sube un latigazo eléctrico a lo largo de toda la espalda para embocarnos en ese auténtico córner que forma la grada sobre la curva del pentacampeón. Quitamos una marcha y aguantamos la moto vertical hasta la cocina del viraje, para girar allí in extremis. En el momento de hacer el contramanillar, de la forma muy rápida que exige esta situación, la ZX-10 se siente caer, con una inclinación instantánea de los primeros grados que puede provocar cierto vértigo las primeras veces, sobre todo en quien esté acostumbrado a otros giros más progresivos.

Kawasaki ZX10_RS en cheste

Este giro radical es una de las modificaciones directamente importadas de la ZX-10R del WSBK, en este caso, particularmente parece de Tom Sykes, por su peculiar estilo de pilotar. De cualquier modo, se trata de un efecto que desaparece con unos neum√°ticos especiales para la pista.

Tras hacer la entrada, la kawasaki ZX-10R 2016 va a buscar con precisi√≥n el v√©rtice retrasado y escondido de la curva Doohan, y en ese momento sentimos en contraste c√≥mo cuesta m√°s terminar de inclinar los √ļltimos grados hasta el borde del neum√°tico. Al abrir gas, la moto se levanta con facilidad y la sensaci√≥n de catapulta es un verdadero placer.

La ZX-10R en la Curva 3

Lanzados a por este viraje, r√°pido y tambi√©n a izquierdas, donde el empuj√≥n del tetracil√≠ndrico nos sirve para sentir¬†la extraordinaria solidez del chasis y el trabajo excelente del amortiguador, sintiendo otra descarga¬†de electricidad¬†en la espalda cuando pasamos completamente inclinados sobre el √°pice. En este punto, eso s√≠, echamos de menos un cambio invertido a la hora de pasar a una tercera que nos emboca en un ‚Äúplis‚ÄĚ dentro de la siguiente curva.

Curva 4: Nico Terol

Un viraje tan comprometido a ritmo de carreras por ser la primera a derechas después de un larguísimo tránsito sin apoyar ese lado de los neumáticos; aunque con los Bridgestone RS 10 de calle, y al ritmo de paquete de un servidor, estamos casi a salvo de ese riesgo. El paso resulta más sencillo de  lo que parece con esta Ninja grande, pero a la salida, abriendo todo el gas, el nuevo basculante, más largo, también como herencia del WSBK, hace que cueste mantener la moto dentro de la pista, incluso subidos en el piano, por lo que hay que trabajar dejando el cuerpo y la cabeza abajo y en el interior, además de pisar con ganas la estribera de fuera durante varios metros después de pasar por el vértice.

Kawasaki ZX10 abriendo

Curva 5 con la kawasaki ZX-10R

Un viraje parecido, sujetando la moto¬†en la entrada¬†para aguantarla¬†vertical y buscar as√≠ un v√©rtice retrasado, que no entra√Īa mayores complicaciones para la Ninja cuando pasa tumbada al m√°ximo. Lo mismo ocurre en¬†la salida, que para el caso de esta curva cuesta menos de mantener dentro del asfalto, pero donde al final y ¬†todav√≠a¬†con la moto algo inclinada, descubrimos una peque√Īa pega en la palanca de cambio, a la que no le ir√≠a nada mal uno o dos cent√≠metros m√°s de longitud para engancharla mejor con la bota y no fallar alg√ļn cambio, como me ocurri√≥ con mi peana del 46.

Curva 6: √Āngel Nieto

A izquierdas, se corta con la Ninja dibujando una trazada secante y saliendo a la contrarrecta de atrás con el gas abierto a fondo. Allí, parece mentira, pero los 200 CV declarados no nos resultan tantos porque el soberbio apoyo de la Kawa y la propia excitación que traemos metida en el cuerpo nos hacen querer más y más. Todo nos parece poco.

Kawa zx10 horquilla

La ZX-10R en la Curva 7

Llegamos¬†a este codo rapid√≠simo de izquierdas escondidos tras la c√ļpula y apuntando al v√©rtice como si fu√©ramos pilotando un caza de combate. En este punto, la pisada del tren delantero se muestra tan impecable como precisa, a pesar de la alta velocidad y de la tremenda aceleraci√≥n. Un empuje tremendo para una moto matriculada, desde luego, pero que en la pista ve c√≥mo sus 200 CV encogen de una forma misteriosa (Veremos despu√©s en el banco de potencia). Aun as√≠, tienes que cortar a los pocos metros de entrar en la contrarrecta, porque la curva¬†del fondo¬†se echa encima por momentos

Curva 8 Bernat Martínez

Se trata de un √°ngulo cerrado en forma de gancho a izquierdas, donde al cortar gas y tirar de¬†la maneta, la ZX10 ofrece una frenada suficiente, aunque se perciba¬†un punto esponjosa en el primer mil√≠metro, porque lo cierto es¬†que despu√©s se siente c√≥mo la palanca coge cuerpo bajo la mano. Un trance en el que el agarre de nuestras piernas, haciendo pinza sobre el dep√≥sito, afianza la posici√≥n, lo mismo que la trayectoria de la moto, que vuelve a girar de forma radical en el √ļltimo momento y con la escapatoria acerc√°ndose a la rueda delantera, gracias tambi√©n a ese cig√ľe√Īal m√°s ligero, que reduce notablemente su inercia girosc√≥pica. Una vez metidos en el viraje, nuevamente el freno motor, seleccionado en el nivel 1, contribuye a retener la moto mientras que la dejamos correr, haciendo ese esfuerzo para llevarla en la m√°xima inclinaci√≥n hasta el √°pice. Lo cierto es que este tramo sale muy redondo con la ZX10, apenas despu√©s de pasar por √©l unas pocas vueltas. A la salida, el motor nos catapulta en segunda. con toda su fuerza.

Kawasaki ZX10 escape

Curva 9 con la ZX-10R

Se trata de un¬†codo a izquierdas que dibuja una de esas curvas apasionantes ‚Äď¬Ņy cu√°l no lo es?- que se pasa sesgando el v√©rtice, con el gas abierto, y totalmente tumbado. Aqu√≠, m√°s que en ning√ļn otro punto del circuito, se echa en falta el cambio invertido, porque el momento de pasar a tercera llega en el punto justo en el que vamos m√°s inclinados.

La Kawa ZX-10R 2016en las curvas 10-11

En realidad se hacen en una sola, terminando en un viraje retorcido a derechas que esconde celosamente, casi hasta el final, su punto más cerrado. Ahí el giro radical de la ZX10 nos permite meternos con la moto vertical hasta la trastienda de la curva, y desde allí trazar una trayectoria precisa a por el vértice del viraje retrasado del viraje, dejando correr la moto apoyados en el providencial efecto que ofrece nuevamente del freno motor.

En el momento de abrir gas, el piano exterior se nos echa encima de una forma casi agobiante, porque la curva nos permite aprovechar desde muy pronto la aceleración, aunque finalmente nos subamos sobre sus franjas coloreadas para catapultarnos como un meteoro.

Kawasaki ZX10 tracción

Curva 12: Champi Herreros

La minirrecta anterior es probablemente el trance del circuito en el que se sienta con mayor intensidad la aceleración de esta ZX10; tanto es así que la aparición del viraje a derechas nos resulta impertinente, llegando para cortar nuestro ímpetu en seco, lo mismo que el gas, incluso hasta bajar a segunda, recortar la curva por ápice de un trasquilón y lanzarnos a por el cambio a izquierdas, gas a fondo, con la Kawa bien plantada en la trazada.

La kawasaki ZX-10R en la curva 13

Nos sumergimos en la curva más misteriosa y carismática del trazado que rinde culto a la memoria de Ricardo Tormo. Un viraje absolutamente ciego, a izquierdas, montado sobre una verdadera chepa del terreno que nos oculta por completo el panorama que se avecina, mientras que la ZX-10R viaja con el gas a fondo y su piloto, en ese caso, un servidor, con la sensación de ir lanzado por la rampa un portaviones. La cuestión es que la gran Ninja afianza el tren delantero al asfalto en este tramo de pura aceleración y a las pocas vueltas termina por disiparse el temor inicial, o el terror, que puede atenazar al motorista, y pasa a hacerle una invitación para buscar los límites del lado más oscuro de la curva, ya con la deslizadera por el suelo y con los 200 CV empujando. Todo un reto a nuestra decisión, y también a nuestra retención de la curva en nuestra memoria,  apoyándonos en ese aplomo que ofrece la ZX10.

Kawasaki ZX10 sobre el banco

Curva 14: Adri√°n Campos

El piano exterior aparece por fin en nuestro frente, dándonos el permiso para soltar la respiración. El asfalto se presenta como una alfombra en bajada que muestra en el fondo un pronunciado peralte, como unos brazos gigantes que acogen nuestra trayectoria.

La tentaci√≥n de apurar al m√°ximo la trazada para buscar ese piano exterior y llevar hasta all√≠ una frenada in extremis¬†representa¬†todo un reto a nuestro arrojo, sea cual sea su medida, y una incitaci√≥n a la exiguas reservas de testosterona que a√ļn le restan a un servidor.

Llega el momento de soltar los frenos en el límite, y otra vez más esa geometría radical de Sykes toma protagonismo para meter la moto en el viraje, apuntando un trayectoria directamente al vértice de ese ángulo en primera, apoyada una vez más en las excelencias del freno-motor.

Meta

Llega el momento de encarar la recta mientras regulamos el ansia de abrir gas hasta exprimir los higadillos del tetracil√≠ndrico. Buscamos el l√≠mite exterior de la pista junto al carril que se abre para entrar a boxes y por fin llega el momento de remangar el pu√Īo hasta la √ļltima micra mientras agachamos la cabeza para centrar la mirada a trav√©s de la c√ļpula. Pero en el momento de exprimir el motor, cuando el tren delantero hace el primer amago de apuntar al cielo, el anti wheely entra en acci√≥n cortando en seco el empuje, truncando nuestra progresi√≥n de una manera ciertamente brusca.

Kawasaki ZX10 2 plazas

Recuperados del breve trance, acoplarse a la kawasaki ZX-10R con 1,91 de estatura puede parecer una tarea imposible. Lo es, si se aborda con un concepto convencional, sobre todo con esas estriberas particularmente adelantadas; sin embargo no hay nada como recordar las respuestas de los pilotos cuando les haces una entrevista. En este caso la de Roberto Blázquez, interviniendo en nuestro programa de radio después de ganar la Copa Easy Race BMW 2015. Nos decía Roberto que en la recta se subía directamente sobre el colín. Y así lo hice sobre la plaza trasera de esta ZX10. Por algo es una moto de calle homologada para dos plazas.

La opinión del ex campeón

Ismael Bonilla, ex campe√≥n de Espa√Īa y, en su tiempo, piloto del Mundial de 250, tambi√©n estuvo con nosotros en el Circuito de Ricardo Tormo y tuvo la gentileza de hacer unas vueltas con la unidad de prensa para contarnos sus impresiones en caliente dentro del propio box. Esto fue lo que nos explic√≥ Ismael sobre la kawasaki ZX-10R:

Kawasaki ZX10 Ismael Bonilla

De serie, la he sentido un paso por detr√°s del resto de las deportivas de √ļltima ornada, sobre todo con respecto a la Yamaha. La verdad es que esta ZX-10, no da la sensaci√≥n de una moto de carreras: Es ancha y no te coloca en una posici√≥n de ataque, tanto f√≠sica como mentalmente. No te facilita el pilotaje y tienes que pelearte con ella.

Ya la versión anterior, con la que llegué a competir, la sentía igual de serie que esta de 2016; pero a aquella le ponías unos slicks, le quitabas los kilos de los accesorios para calle (luces, portamatrícula, estriberas pasajero, etc…) y le montabas el colín de carreras, que siempre es un poco más alto, y la moto cambiaba de raíz.

Esta ZX-10, tal y como está de serie, es una moto de calle ideal para hacer tandas y marcar unos tiempos muy dignos. Ahora, si quieres ir de prisa de verdad, tendrás que pelearte con ella, porque no te ayudará; aunque tengo que decir en descarga del modelo que la unidad que he probado no tenía los neumáticos precisamente para estrenar.

Como conclusión, esta ZX-10 es la moto que mejor agradecerá los cambios y modificaciones para hacerla de carreras.

Kawasaki ZX10 probando banco

La ZX-10R en el Banco de Potencia

La sensaci√≥n que llevaba del circuito hasta el banco de ensayo de¬†Castro-Maroto¬†era la de que esta Kawa, como ocurre con las marcas japonesas, no iba a rendir la cifra que anuncia en su ficha t√©cnica. No es que los nipones falseen sus n√ļmeros, no, sino que habitualmente realizan las pruebas en banco con el mejor motor de la serie, con una aceite y en unas condiciones que sencillamente no se va a encontrar el usuario en su cotidiana realidad.

Por eso, cuando vi la gr√°fica, particularmente la de potencia, sobre la pantalla del ordenador, qued√© sorprendido gratamente. √Čsta es:

Kawa zx10 Gr√°fica potencia

Haciendo el cálculo de que la pérdida en la transmisión secundaria es de aproximadamente un 8%, en el mejor de los casos, nos queda una cifra aproximada a la salida del motor de 199 CV.

Kawa zx10 Gr√°fica par

En cuanto al par motor de la ZX10R, no está nada mal para obtener una tracción mejor apoyada ahora por ese basculante más largo. Kawasaki declara 113.5 Nm a 11.500 rpm en la salida del motor, por los 11,44 kgm obtenidos a la rueda en el banco, que equivalen a 112, 1 Nm

Y sobre las velocidades en quinta marcha relacionadas con el resto de magnitudes, esta tabla también resulta de lo más reveladora:

Kawa zx10 Gr√°fica velocidad

Precio de la ZX-10R

Puedes adquirir esta fant√°stica moto por 18.649 ‚ā¨

Conclusión sobre la Kawasaki ZX10R

Una moto que da mucho más de sí de lo que parece. Una deportiva pura, desde luego, pero de la que tampoco se puede decir, tal y como hemos visto, que se trate de una verdadera moto de carreras con matrícula.

Kawa ZX10 en mojado de perfil

As√≠ pues, esta ZX10R va dirigida a¬†todo amante de las deportivas, desde luego, pero que no quiera renunciar a conducirla en su traslado diario al trabajo, que tambi√©n quiera disfrutar con ella¬†fluyendo sin excesos por la carretera en una salida dominical y que, por supuesto, quiera acudir varias veces al a√Īo a unas tandas libres, primero para entender las claves de rodar en un circuito, y para que poco a poco, vaya aprendiendo, adquiriendo dotes de pilotaje hasta situarse en un nivel medio de la mayor√≠a de esas rodadas sin tocar la moto, manteni√©ndola tal y como se entrega de serie.

Kawa ZX10 tren delantero

Si se quiere subir de ahí, hay  que echar mano de los extras, como centralita y escape, que Kawa pone ofrece de sus clientes, además de la oferta auxiliar, y además de montar unos neumáticos de pista.

Con esta ZX-10R, Kawasaki ha puesto a la venta un lienzo en blanco que alcanza ese nivel medio en las rodadas para que, si se desea, se monte sobre ella una competitiva Superstock. De hecho, el anuncio en el pasado salón de Colonia de la aparición en 2017 de una versión RR confirma esa dirección que tomó el inicio de esta temporada con la actual de ZX-10R.

 

-Con nuestro agradecimiento a Rodadas White Planet  y a Castro-Maroto. Fotografías de pista Infocus

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