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RAV Naked Moto3: El Espíritu de la Diversión

RAV Naked Moto3: El Espíritu de la Diversión

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Puedes mirar la moto una, dos y hasta tres veces, como yo mismo hacía, a pesar de conocerla de sobra en su versión anterior de 18,4 CV. Puedes pensar lo que un motor de dos válvulas, refrigerado por aire y con un cuarto de litro, eso sí, con una garantizada fiabilidad de por medio, puede dar de sí en un trazado mucho más amplio y rápido que los circuitos de supermotard, y es muy posible que en tu imaginación sólo quepa un quiero y no puedo, una vuelta aburrida tras otra con el puño remangado a tope, un tedioso transitar por la recta y por las curvas más rápidas, esperando por fin la llegada del ángulo, la única curva, quizá, en la que cortar, trazar y abrir gas de nuevo, la única en la que tener una verdadera sensación de pilotar.

RAV Naked Moto· Circuito Grande Formación escudería

Con las más altas referencias

Eso es lo que podría parecer en un principio; sin embargo, para ver lo que puede dar de sí esta nueva aventura de la RAV Rider Naked Moto3, nos llevamos al nuevo trazado de Albacete una unidad de la última versión, presentada a principios de esta temporada 2016, que monta un motor potenciado en 4 CV más que el anterior. Aquella mañana rodaría sobre tres motos de mil distintas para escribir dos reportajes, que sumaban un total de más de 600 CV entre las tres. Sí, ha leído bien el lector: más de 600 CV.

Así pues, cuando llegó la hora de subirme  a la RAV naked 250, con mis 107 kilos encima, tenía bien marcadas las referencias de máxima aceleración, velocidad punta y frenada in extremis después de rodar con aquellos dos auténticos pepinos, además de una super stock que después ha arrasado en el CEV.

RAV Naked Moto· Circuito Grande saliendo

A Pista y primer error

Bien. Enfilé el pit line de la pista manchega, y tal y como pasé el semáforo verde, empalmé hasta la boca del primer viraje y giré la RAV con el contramanillar y con el gas atornillado a tope. En el momento siguiente, me encuentro con el primer error de concepto que cometo al moverme en medio de la trazada, en pleno viraje. Lo hice, como lo había hecho a lo largo de la mañana en las motos de mil que había estado probando, y es que esta pequeña 250, con sus ruedas de 12”, un perfil de 80 y una exigua distancia entre ejes, sufrió una verdadera convulsión. La primera nota diferente para conducir esta RAV me quedó muy clara: Y es que exige que te llegues bien colocado y centrado en el momento de girar, y si en caso tuvieras que moverte, deberá ser lo mínimo y siempre de la forma más progresiva posible.

En el cambio de dirección siguiente (curva 2), ejecutado con energía, casi con violencia, sobre una mil, las cotas de la RAV 250 vuelven a exigir suavidad y precisión a la hora de apuntar su manillar hacia el ápice; lo mismo ocurre en el viraje siguiente, rápido, normalmente, y que con la RAV, es de velocidad máxima; sin embargo, una vez que logré asumir las cotas exiguas de esta moto, con el cuerpo colocado de forma firme y el manillar bien controlado, las sensaciones son mucho más fuertes de la que cabría esperar.

RAV Naked Moto· Circuito Grande Pit lane 1

Empieza la verdadera diversión

Al llegar a El Garrote

Los esquemas de una moto grande se rompen en favor de una diversión que toma su grado sumo en este viraje cerrado y redondo. Normalmente, debes de hincar los frenos, agarrar las piernas con desespero a los stomp grip mientras la horquilla se hunde hasta que la nariz del carenado casi topa con la aleta delantera, sin embargo, en la RAV 250 basta con tocar el freno y quitar una marcha, lanzándote después con el gas abierto a un paso por curva de vértigo, inverosímil y también imbatible. Una curva por la que he pasado toda la vida sufriendo, primero para retener la moto lo suficiente para poder entrar, y segundo para aguantarla en la salida dentro de la pista manteniendo el gas abierto, resulta que con la RAV paso, prácticamente, por la trazada que me apetece, y con un tiempo parcial que haría sonrojar a cualquiera de las mil que acababa de dejar en el box.

RAV Naked Moto· Circuito Grande jorge martin logo

Y así fui completando el trazado de Albacete, vuelta tras vuelta, asimilando tanto las dimensiones, como las prestaciones y sobre todo las posibilidades de diversión que ofrece esta RAV Naked 250 sobre esta pista, y que son infinitas frente a las que cabría especular antes de probarla.

El Codo de la decisión

La curva más delicada y a la vez más excitante con esta 250 es sin duda es el viraje conocido como “El Hospital”. Una curva de izquierdas que siempre es todo decisión, y en la que con la RAV tienes que llevar a cabo un verdadero acto de fe para creerte cuál es la magnitud del soberbio apoyo que brinda una moto tan pequeña, pero a la vez tan compacta. Una fe para llegar a fondo a la entrada de El Hospital, no cortar ni un ápice y pasar a fuego por una trazada bien calculada desde la entrada. Y es que si llevas el trabajo estudiado y preparado de antemano, el paso por este viraje te resultará sencillamente apasionante.

RAV Naked Moto· Circuito Grande Villarace

Una Eternidad rozando deslizadera

El paso por la parabólica de Albacete es un escenario perfecto para mostrarnos tres aspectos extraordinarios de la RAV Naked 250. El primero es la increíble capacidad que ofrece para aguantarse sobre el asfalto. La moto se tiene y se tiene, a una alta velocidad, con unas inclinadas que no imaginas.

El segundo es el inédito juego de trazadas que permiten sus geometrías fuera de rango, más esa misma capacidad de cogerse al asfalto, casi cualquier trazada le vale entre tres o cuatro, quizá más, dentro de una curva tan larga que con la RAV se hace corta por lo divertidísima que resulta. En este aspecto, le resultará muy fácil al lector imaginar la que se puede liar en esa curva con el grupo pasando vuelta tras vuelta en medio de una carrera.

RAV Naked Moto· Circuito Grande Villarace jorge martin

Y tercero la facilidad para la rectificación, o la frenada, dentro de la trazada, en plena inclinada. Esto reduce el riesgo de toques, o del propio efecto del afilador, entre los rivales, permitiendo parar, levantar la moto y volver a tirarla para recuperar la trazada en apenas un par de metros, después de evitar la trayectoria del rival.

Frenar más allá del límite

Las apuradas de frenada no son tanto para esta RAV, ni siquiera la de final de recta de meta, debido a su discreta velocidad, algo que crea muchas situaciones emocionantes de carrera, con varios pilotos entrando a la vez, que se van amasando a lo largo de las dos rectas, representando el aliciente más reseñable para pasar por ese trance, la recta, sin perder el nivel de diversión que la RAV Naked Moto3 mantiene a lo largo de toda la vuelta. Lo que no vamos a negar es que rodando solos, la recta, no sólo la de meta, la contra rrecta y otros pequeños tramos así, evidentemente carecen de la emoción que guarda cada curva.

RAV Naked Moto· Circuito Grande Villarace moto3nakedcup

En las rectas con más Potencia

Ahora bien, lo que sí cabe destacar en este aspecto, es cómo se hace notar en las rectas la dosis extra de potencia que ofrece esta última versión del motor 250. De todos modos puedo asegurar al lector que no cuesta mucho imaginar cómo se viviría el paso por los mismos escenarios en grupo y en carrera, cuando en realidad iba solo, con el repaso que dio la RAV a otras motos grandes que el día de la prueba también ocupaban la pista, a la hora de atacarles con todo el desparpajo en el paso por los virajes más cerrados.

RAV Naked Moto· Circuito Grande Box

Conclusión

No cabe duda de que el verdadero sentido de esta RAV Naked Moto3 en un circuito grande son las carreras. Salir a pista en grupo, con el magnífico ambiente, entrañable, e incluso familiar, que se lleva viviendo durante las ediciones en las que se ha desarrollado esta nueva fórmula de hacer carreras para mayores de 35 años, garantiza un divertimento total, con una vuelta a casa bien satisfecha, después de haber descargado sobre la pista emociones y adrenalina a raudales, además de unas cuantas risas, bastantes de las que cabe imaginar en un principio.

La diversión de una pelea en grupo con estas motos en un escenario como el propio circuito de Albacete, el de los Arcos o el de Cartagena, donde también se hacen estas carreras, es el mayor aliciente que nos puede impulsar a subirnos en esta pequeña gran moto, la RAV Naked Moto3.

 

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